Esto es Reseña en ESTÉRƎO
Un disco. Su historia, su momento, su contexto, su por qué.
En 1990 el muro de Berlín ya era historia y Alemania se estaba reunificando en tiempo real. El 3 de octubre U2 aterrizó en el último vuelo comercial en Berlín Oriental para grabar su séptimo álbum. Necesitaban sacudirse del Rattle and Hum, un disco que intentó algo diferente después del Joshua Tree y que la prensa no perdonó. Buscaban un nuevo comienzo en una ciudad que estaba viviendo uno.
En un entorno y ambiente post guerra fría en Berlín, la banda se metió a los estudios Hansa por donde habían pasado talentos como David Bowie, Iggy Pop y Depeche Mode. Las sesiones de grabación durante los primeros meses no fueron las mejores, con integrantes de la banda pasando por un mal momento. El matrimonio de The Edge estaba a punto de terminar, Bono pasaba por una crisis de identidad y había algunos rumores que hasta podrían separarse si no lograban producir un buen álbum.
Para el cierre de 1990, nada les había salido bien. La banda se fue a Irlanda para la Navidad y luego volvieron a Berlín para revisar el material. Solamente tenían dos canciones completas, lo que los obligó a replantearse lo que querían lograr y seguir adelante. Decidieron que era mejo regresar a Irlanda y en febrero de 1991, se metieron a un estudio al lado del mar en Elsinore, localizado a las afueras de Dublín y unos meses después se mudaron a Windmill Lane, el estudio donde terminaron el Joshua Tree. 7 largos meses después de regresar a su tierra natal, tenían 12 grandes canciones con la producción de Brian Eno y Daniel Lanois. Se decidió el orden de los tracks y finalmente en Septiembre, The Edge viajó a los Ángeles a entregar el álbum para la masterización final.
Achtung Baby fue lanzado el 18 de noviembre de 1991. U2 estaba de regreso.
En Noviembre de 1991 yo tenía 14 años y no tenía ni idea de quién era musicalmente. En casa de mis papás a la hora de la comida sonaba Julio Iglesias, Luis Miguel y los Panchos en shuffle gracias a un Sony CD Player de 5 discos que no descansaba. Pero afuera, 1991 era un año increíble para la música, con álbums como el Nevermind de Nirvana, Ten de Pearl Jam y el Dangerous de Michael Jackson, que me tenía pegado a la televisón buscando grabar el video de Black or White para grabarlo en VHS. Achtung Baby llegó casi al final de ese año y en ese momento, pasó completamente desapercibido para mí.
Lo descubrí en Canadá, en 1992. Mis papás me mandaron a estudiar allá y cuando llegué, la casa para alumnos de séptimo a noveno estaba llena. Por suerte (aunque en ese momento no lo sabía) me instalaron en la casa de los de décimo a doceavo. Eso cambió todo. Tenía más libertades, incluyendo una que resultó clave: quedarme en la escuela los fines de semana con los más grandes.
Los locales se iban a sus casas con sus familias. Los que veníamos de otros países nos quedábamos. Y lo que nos unía, sin haberlo planeado, era la música. Siempre había alguien con algo nuevo para compartir, sonando en una grabadora a un volumen lo suficientemente alto para cubrir todo el pasillo de cuartos.
El primer fin de semana fui a comprar una Boombox Panasonic de esas que reproducían tanto CD como cassette con un diseño que hasta hoy se ve moderno. Uno de los primeros discos que sonaron en esa grabadora a todo volumen, fue el Achtung Baby. 34 años después, sigue siendo de los mejores discos que he escuchado en mi vida.
Para entender y disfrutar Achtung Baby, cada track necesita contexto:
Zoo Station: Casi termina siendo el nombre del disco. Una de las últimas canciones que se terminaron de grabar porque al parecer Bono no estaba contento con su manera de cantarla. Al final el track representa el nuevo sentido y sonido de la banda para los noventas.
Even Better Than The Real Thing: Una de las sobras del Rattle and Hum. The Edge la transformó en algo muy diferente con ese sonido de guitarra característico que acompaña la canción de principio a fin. Además el video que lanzaron para esta canción es alucinante.
One: La canción más importante de U2. Se dice que es la que rescata y vuelve a unir a la banda después de muchos momentos de tensión durante la grabación de este álbum. La radio se encargó de promoverla hasta el cansancio como si fuera un himno de amor. Buena pero hay diez mejores en este álbum.
Until The End Of The World: Pensada originalmente para una película de Wim Wenders del mismo nombre. Todos suenan increíble: Bono, Edge, Clayton y Mullen. Una conversación mítica entre Judas y Jesucristo. “Everybody having a good time except you. You were talking about the end of the world”. Boom.
Who’s Gonna Ride Your Wild Horses: Otra que casi se queda fuera. Se tardó en tomar fuerza y en ser aceptada por los críticos, pero luego se convirtió en un himno por describir el caos que se vive en las relaciones amorosas y personales.
So Cruel: La más complicada. Bono le dijo a Rolling Stone que es de las canciones más tristes por el momento que atravesaba la banda. The Edge se acababa de separar de su esposa y se dice que las sesiones para grabarla fueron muy intensas. De las que menos tocan en vivo, fuera de la residencia en la Sphere de Las Vegas.
The Fly: El primer sencillo. La presentación de Bono y el resto del grupo con su nueva imagen, tratando de dejar atrás la imagen “americana” del Rattle and Hum y retomando la cultura europea. Gabardina de piel, lentes de mosca y el color negro por todos lados. La guitarra de The Edge es única. “We Shine like a Burning star, we’re falling from the sky tonight”. U2 estaba de regreso.
Mysterious Ways: El bajo revienta-bocinas de Adam Clayton. Mucha experimentación de The Edge con los efectos, pero el resultado es demasiado perfecto. No sé si es la mejor del disco, pero es de las que más me gusta escuchar en CD, Vinilo o en vivo. “If you want to kiss the sky, better learn how to knell. On your knees boy”. Pinche frasesota.
Tryin’ To Throw Your Arms Around The World: Himno de la peda, con momentos complicados, sueños y hasta referencias a la cruda realidad. Letra confusa pero con un ritmo sencillo y un coro pegajoso. “And a woman needs a man like a fish need a bicycle”. Después de esta, Bono intentó otras 10 veces replicarla, pero esta es por mucho la mejor en este estilo.
Ultra Violet (Light My Way): De religión y espiritualidad. Armada de dos demos que ya tenía la banda “Ultra Violet” y “Light My Way”, lo único que necesitaba era orden y el sonido correcto para que el coro de “Baby, baby, baby light my way” no se convirtiera en un cliché. Religión. Luz. Oscuridad. La letra tiene de todo. Pero el mensaje es claro: Que la luz guíe el camino.
Acrobat: La que menos suena a U2. Así la describió el productor Daniel Lanois en su momento y si, suena más a un experimento de la banda que la intención de producir un hit. Se dice que expone las contradicciones de Bono entre persona y rockstar. Parece que eso le imprime emoción que se escucha en su voz. “Don’t let the bastards grind you down”.
Love Is Blindness: Un cierre dramático. Bono la había escrito 3 años antes en 1988, durante las sesiones del Rattle and Hum. Con el divorcio de The Edge, la canción tomó un sentido más dramático y en el solo de la guitarra, hasta una cuerda se rompió. Pero The Edge siguió tocando y así quedó la versión final.
En 1992, Bono describió a Achtung Baby como “el sonido de cuatro hombres talando el árbol de Joshua Tree”. Al parecer, el peso de ese famoso disco había quedado liberado.
Ficha Técnica
Achtung Baby ‧ U2
Island Records
8 de noviembre de 1991
Producción: Daniel Lanois y Brian Eno
Ingeniería y mezcla: Flood con Who’s Gonna Ride Your Wild Horses y Even Better Than The Real Thing mezclados por Steve Lillywhite
Grabado en Hansa Ton Studios, Berlín. Dogtown, S.T.S. y Windmill Lane, Dublín
Bono · voz y guitarra
The Edge · guitarra, teclados y voz
Adam Clayton · bajo
Larry Mullen Jr. · batería y percusiones
Achtung significa “atención” en alemán. Se dice que el nombre viene de la película The Producers (1968) de Mel Brooks.
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